San Diego | El Servicio Familiar Judío de San Diego, en colaboración con el Banco de Alimentos Jacobs & Cushman, inició una distribución semanal de alimentos desde vehículos para apoyar a 200 familias de trabajadores federales y miembros de las fuerzas armadas afectados por el cierre del gobierno en San Diego, que ya cumple dos semanas impactando sus ingresos.
El Servicio Familiar Judío ha desarrollado iniciativas similares desde la pandemia y, con esta nueva colaboración, amplía su apoyo ante la creciente demanda.
Este miércoles, el gobierno federal reanudó el pago de salarios a 1.3 millones de militares en servicio activo y a decenas de miles de miembros de la Guardia Nacional y reservistas, utilizando fondos no asignados previamente a investigación y desarrollo.
Hasta el momento, cerca de 750,000 empleados federales han sido suspendidos temporalmente, y al menos siete agencias han comenzado a despedir personal, lo que representa alrededor de 4,000 trabajadores. Según datos del Banco de la Reserva Federal, en San Diego existen aproximadamente 46,000 empleos federales civiles y unos 100,000 miembros activos de las fuerzas armadas.
El Banco de Alimentos de San Diego aseguró que, pese a los recortes federales, continuará apoyando a la comunidad mediante alrededor de 150 distribuciones mensuales, en colaboración con más de 450 organizaciones locales.
Cada familia beneficiada recibirá 40 libras de alimentos frescos y no perecederos, con entregas programadas todos los miércoles de 4:00 p.m. a 6:00 p.m. en el campus Joan & Irwin Jacobs, en Kearny Mesa.
Por otro lado, el Senado no logró avanzar este miércoles en un proyecto de ley republicano aprobado por la Cámara de Representantes que buscaba financiar al gobierno por novena ocasión.




















