La legendaria banda mexicana BRONCO encendió el escenario del Anfiteatro Cal Coast en San Diego con un concierto inolvidable que reunió a fanáticos de ambos lados de la frontera.

La noche arrancó al ritmo de “Mi amigo Bronco”, marcando el inicio de una velada cargada de emoción, recuerdos y los grandes éxitos que han acompañado a varias generaciones.

Durante más de hora y media, Lupe Esparza, líder y voz inconfundible del grupo, hizo vibrar al público junto a sus hijos José Adán y René Esparza, quienes están por cumplir 14 años formando parte de la agrupación.

Padre e hijos demostraron la fuerza y continuidad de una de las bandas más queridas del género grupero, combinando experiencia, talento y carisma en cada interpretación.

Entre canción y canción, BRONCO compartió anécdotas con sus seguidores de San Diego y Tijuana, mostrando su cercanía y sentido del humor.

Incluso, entre risas, preguntaron quién los invitaría a probar los mejores tacos de la ciudad, aclarando que ellos mismos pagarían la cuenta.

El público respondió con aplausos, coreando temas icónicos como “Sergio el Bailador”, “Que no quede huella” y “Libros tontos”, confirmando que la magia de BRONCO sigue intacta. Con esta presentación, la agrupación reafirmó su conexión con la comunidad latina del sur de California y dejó claro que hay BRONCO para rato, con la promesa de seguir llevando su música a nuevos escenarios y generaciones.













