TIJUANA, B.C.- El alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, reafirmó que su administración no solapará actos de corrupción tras recientes denuncias ciudadanas. En una medida clave para la transparencia, el edil confirmó la adquisición de cámaras corporales de uso obligatorio para todos los policías municipales durante sus intervenciones.
Como prueba de esta política, se informó la baja inmediata de un agente vial sorprendido solicitando un soborno de 200 dólares a una ciudadana; el elemento ya enfrenta procesos ante la Sindicatura y las instancias correspondientes.
Además, el alcalde sostuvo un diálogo con integrantes de la organización “Patrulla Espiritual”, a quienes garantizó que ningún funcionario está por encima de la ley. Burgueño subrayó que estas acciones, junto con la instalación de GPS en patrullas, buscan recuperar la confianza de la ciudadanía y fortalecer el estado de derecho en la ciudad.














