El Cajon | Familiares y detectives rindieron declaraciones en la Corte Superior de El Cajón la mañana de este martes durante la audiencia preliminar por el homicidio de Rebecca “Becky” Marodi, de 49 años, capitana de Cal Fire, quien fue asesinada el 17 de febrero de 2025 en su vivienda ubicada sobre Rancho Villa Road, en Ramona. Su esposa, Yolanda Marodi, de 54 años, enfrenta cargos por homicidio.
Lorena Marodi, madre de la víctima, declaró que la noche del crimen Yolanda se le acercó para hablar sobre su relación, algo que describió como inusual. Horas más tarde, al regresar de una reunión con amigos, notó que el vehículo de su hija no estaba y decidió revisar la vivienda. Al llegar, observó un rastro de sangre que la condujo al interior de la casa, donde encontró a Rebecca sin vida y llamó al 911.
Agentes del alguacil respondieron a la emergencia y encontraron a la víctima boca abajo en un pasillo. El personal de bomberos la reconoció en el lugar. Rebecca, quien trabajó más de 30 años en Cal Fire, presentaba 23 heridas de arma blanca en el cuello, pecho y abdomen.
Imágenes de una cámara residencial mostraron a Rebecca corriendo mientras era perseguida por su esposa. Detectives indicaron que Yolanda portaba un cuchillo y tenía sangre en los brazos. Minutos después, fue captada cargando objetos en una camioneta antes de retirarse del lugar. Según la investigación, huyó hacia México aproximadamente una hora después de la agresión.
Documentos judiciales señalan que Rebecca había intentado poner fin al matrimonio poco antes del crimen. Además, se dio a conocer que Yolanda había sido condenada años atrás por la muerte a puñaladas de su entonces esposo en el condado de San Bernardino.
Las autoridades también revelaron que un día después del ataque, Yolanda envió un mensaje a otra persona en el que admitía haber herido a Rebecca tras una “gran pelea”.
Yolanda Marodi fue arrestada en marzo por autoridades mexicanas cerca de un hotel en la colonia Ferrocarril, en Mexicali. Posteriormente fue extraditada a Estados Unidos. En su primera audiencia se declaró no culpable y permanece bajo custodia sin derecho a fianza.
La acusada deberá regresar a la corte el 13 de abril, mientras que el juicio está programado tentativamente para iniciar el 18 de junio.












