Estados Unidos – Los aeropuertos de Estados Unidos viven una presión creciente por el cierre parcial del gobierno federal, que ya llegó a su día 40 sin acuerdo político. De acuerdo con AP, los tiempos de espera para pasajeros alcanzaron niveles récord por la falta de personal en la Administración de Seguridad en el Transporte. La situación se agravó porque muchos agentes siguen trabajando sin pago o han dejado de presentarse, mientras otros han renunciado de plano.
Durante una audiencia en el Congreso, la jefa interina de la agencia explicó que en algunos puntos las ausencias superaron el 40 % y que más de 480 oficiales dejaron su empleo desde que comenzó esta etapa crítica. Eso ha obligado a algunos aeropuertos a operar con plantillas reducidas, en ciertos casos con apenas la mitad del personal habitual para revisar equipaje, controlar filas y mantener los filtros de seguridad. AP también reportó que algunos trabajadores han tenido que dormir en sus autos o vender plasma para sostenerse mientras no reciben salario.
El conflicto político en Washington sigue trabado. Demócratas y republicanos mantienen diferencias sobre inmigración, fondos para operaciones federales y el alcance de un posible acuerdo, mientras la Casa Blanca no termina de respaldar una salida intermedia. En paralelo, crece la preocupación por la seguridad aérea, la fatiga del personal y el impacto en viajeros, sobre todo en aeropuertos pequeños, que podrían enfrentar recortes todavía más severos si el cierre se prolonga.














