Italia y Francia rechazan la decisión que impidió al Patriarca Latino y a un sacerdote celebrar la liturgia por primera vez en siglos
Jerusalén | La policía israelí impidió este domingo al Patriarca Latino de Jerusalén y a un sacerdote de la iglesia del Santo Sepulcro celebrar la misa del Domingo de Ramos, decisión que fue condenada por Italia y Francia.
El Patriarcado Latino informó que a ambos sacerdotes se les negó el acceso al templo cuando se disponían a oficiar la misa, lo que representa un grave precedente según la institución.
El Patriarcado señaló que el incidente constituye una falta de consideración hacia la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que dirigen su mirada hacia Jerusalén durante la semana.
Las autoridades israelíes justificaron la medida por las restricciones de seguridad impuestas desde el inicio de la guerra en Medio Oriente el 28 de febrero, argumentando que la Ciudad Vieja y los lugares sagrados no permiten el acceso de vehículos grandes de rescate en caso de ataque.
Italia, a través de su primera ministra Giorgia Meloni, condenó el hecho como “una ofensa no sólo para los creyentes sino para cualquier comunidad que respete la libertad religiosa”, y convocó al embajador de Israel.
El presidente francés Emmanuel Macron también rechazó la decisión y señaló que se suma a una “preocupante multiplicación de violaciones del estatuto de los Lugares Santos de Jerusalén”.














