Tras críticas, decidió sortearlo de nuevo
Un sacerdote en Brasil se volvió tendencia en redes sociales luego de organizar una rifa parroquial y terminarse ganando el auto que él mismo puso como premio. El hecho ocurrió en Florianópolis, donde el padre Eduardo Senna, de la parroquia Nossa Senhora de Guadalupe, realizó un sorteo entre amigos con un Fiat Argo cero kilómetros como premio principal. Para sorpresa de todos, el boleto ganador llevaba su nombre.
El momento quedó grabado en video y rápidamente se viralizó. Entre risas de los presentes, el sacerdote festejó su “suerte” mientras exclamaba: “¡Es blanco, es mío!”. Pero lo que en la parroquia se vivió con humor, en internet generó todo lo contrario. Cientos de usuarios criticaron al religioso, argumentando que no es ético que quien organiza un sorteo participe en él, y menos aún que se lleve el premio principal.
Generó polémica en las redes sociales
Ante la polémica, el padre decidió dar marcha atrás. En un comunicado publicado en redes sociales, reconoció que hubo cierta confusión con los boletos y que, aunque el auto iba destinado a la parroquia, comprendía las dudas de la gente. Por eso, anunció que no se quedaría con el vehículo y que se realizaría un nuevo sorteo este jueves 9 de abril, esta vez sin su participación.
El caso ha generado un debate curioso sobre los límites entre la buena fe y la percepción de transparencia en actividades religiosas. Mientras algunos defienden al sacerdote argumentando que fue un hecho fortuito, otros creen que debió inhibirse desde el principio. Lo cierto es que, entre risas y críticas, la rifa tendrá una segunda vuelta y el auto terminará en manos de algún feligrés afortunado. Por ahora, el padre Eduardo Senna sigue siendo tema de conversación en Brasil.
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