Residentes afectados por las inundaciones registradas en enero de 2024 en San Diego realizaron una manifestación para denunciar lo que consideran una respuesta insuficiente por parte de la ciudad.
Durante la protesta, damnificados señalaron retrasos en asistencia económica, reparaciones y apoyo para familias que continúan enfrentando daños en viviendas y pérdida de pertenencias meses después del desastre.
Los residentes también criticaron problemas relacionados con drenaje e infraestructura en comunidades afectadas por las fuertes lluvias.
Funcionarios locales han indicado que continúan trabajando en programas de apoyo y recuperación, mientras organizaciones comunitarias mantienen presión para acelerar recursos y soluciones permanentes.
Las inundaciones de 2024 dejaron severos daños en distintas zonas del condado y provocaron evacuaciones, cierres viales y afectaciones a cientos de familias.










