Faltando poco para el inicio del Mundial de Fútbol 2026, la conversación entre aficionados, analistas y casas de apuestas gira en torno a una misma pregunta: ¿quién es el verdadero favorito para levantar el trofeo en el MetLife Stadium el próximo 19 de julio? La respuesta, como suele ocurrir en cada Copa del Mundo, no es unánime, pero sí existen un grupo reducido de selecciones que concentran las miradas y las apuestas.
En la cima de los pronósticos aparece, casi sin discusión, España. La selección dirigida por Luis de la Fuente llega al torneo con el aval de haber conquistado la Eurocopa 2024 y la Liga de Naciones de la UEFA. Su mezcla de juventud (Lamine Yamal, Nico Williams, Pedri) y experiencia (Rodri, Álvaro Morata) la ha posicionado como la número uno del ranking FIFA durante buena parte del último ciclo. Su fútbol asociativo, característico desde la era dorada de 2008-2012, ha sido renovado con verticalidad y juego por bandas, lo que la convierte en una candidata sólida.
Argentina, la vigente campeona que no quiere soltar el trono
Detrás de España, y para muchos en paridad de condiciones, aparece Argentina. La selección albiceleste llega como vigente campeona del mundo tras su título en Qatar 2022 y también como bicampeona de la Copa América (2021 y 2024). El gran interrogante, sin embargo, tiene nombre propio: Lionel Messi. El capitán llegará al torneo con 39 años, una edad poco común para los protagonistas de un Mundial, aunque su rendimiento reciente con la selección y en la MLS sugiere que aún puede aportar.
El verdadero respaldo de Argentina no descansa solamente en Messi. Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Cristian “Cuti” Romero forman una base competitiva, joven y ya curtida en finales. Lionel Scaloni ha logrado algo poco frecuente en el fútbol argentino: continuidad, identidad de juego y un grupo cohesionado.

Francia, Brasil e Inglaterra: las potencias que siempre están
Francia es otra de las selecciones que históricamente aparece en cualquier quiniela seria. Finalista en Qatar 2022 y campeona en Rusia 2018, Les Bleus cuentan con Kylian Mbappé en plenitud, además de un plantel profundo con Aurélien Tchouaméni, Eduardo Camavinga, Ousmane Dembélé y William Saliba. Su principal pregunta es si Didier Deschamps logrará renovar la idea de juego con una generación que ya no es la misma de Rusia 2018.
Brasil, pentacampeón mundial, llega con una mezcla de talento ofensivo (Vinícius Júnior, Rodrygo, Raphinha, Estêvão) y la incógnita de cómo se acoplará el proyecto deportivo bajo Carlo Ancelotti, primer entrenador extranjero en dirigir a la Canarinha en una Copa del Mundo. Su clasificación a la cita norteamericana fue irregular, pero el talento individual nunca está en duda.
Inglaterra, subcampeona de la Eurocopa 2024, también aparece en el grupo de favoritos. Con Harry Kane, Jude Bellingham, Bukayo Saka, Phil Foden y Cole Palmer, el plantel inglés tiene un nivel ofensivo de élite. La duda es la misma de siempre: convertir el talento individual en un título que se les escapa desde 1966.
Las anfitrionas y las sorpresas potenciales
Como anfitrionas, México, Estados Unidos y Canadá llegan con la ventaja de jugar en casa, condición que históricamente ha favorecido a varias campeonas (Uruguay 1930, Inglaterra 1966, Argentina 1978, Francia 1998). Sin embargo, ninguna aparece en el grupo de máximas favoritas según las casas de apuestas internacionales. México, con la dirección técnica de Javier Aguirre, busca por fin romper la barrera del llamado “quinto partido”. Estados Unidos, con una generación encabezada por Christian Pulisic, Weston McKennie y Folarin Balogun, aspira a meterse entre los ocho mejores. Canadá, con Alphonso Davies y Jonathan David, llega con menos presión pero con un crecimiento sostenido en la última década.
Entre las “tapadas”, Portugal (con Cristiano Ronaldo apuntando a un Mundial récord y una generación de relevo encabezada por Bernardo Silva, Bruno Fernandes y Rafael Leão), Países Bajos, Alemania (rehecha tras su fracaso en Qatar) y Marruecos (cuarto lugar en 2022) aparecen como selecciones capaces de dar la sorpresa.

Un favoritismo más repartido que nunca
Si algo distingue al Mundial 2026 de ediciones anteriores es que el favoritismo está más repartido. La ampliación a 48 selecciones, el desgaste físico de un torneo más largo, las altas temperaturas previstas en varias sedes estadounidenses durante junio y julio, y la altitud de Ciudad de México y Guadalajara son factores que pueden alterar pronósticos. En Copas del Mundo recientes hemos visto cómo selecciones que llegaban como favoritas absolutas quedaron eliminadas en fases tempranas, mientras que otras consideradas de segundo plano alcanzaron las semifinales.
Por eso, aunque las casas de apuestas internacionales coloquen a España, Argentina, Francia, Brasil e Inglaterra en la primera línea de candidatos, la experiencia histórica recomienda prudencia. El Mundial 2026 será el más extenso y exigente jamás organizado, y el equipo que lo gane no necesariamente será el que mejor llegue, sino el que mejor se adapte a una competencia inédita en formato, geografía y duración.




















