Estados Unidos | EE.UU. acusa a Raúl Castro por derribo de avionetas en 1996
Estados Unidos presentó cargos contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas civiles ocurrido el 24 de febrero de 1996, un caso que durante décadas fue uno de los puntos más sensibles entre Washington, La Habana y la comunidad cubana exiliada en Miami. Las aeronaves pertenecían al grupo Hermanos al Rescate, una organización integrada por exiliados cubanos que realizaba vuelos sobre el estrecho de Florida. Cuatro personas murieron en el ataque.
La acusación señaló a Castro por su presunto papel en la orden que llevó a la fuerza aérea cubana a derribar los aviones. En 1996, Raúl Castro no era presidente de Cuba; ocupaba el cargo de ministro de Defensa, bajo el gobierno de su hermano Fidel Castro. Ese dato fue corregido en la lectura de la nota para no ubicarlo con un cargo que asumió años después.
El caso elevó otra vez la presión de Estados Unidos contra el gobierno cubano, en un momento de fuertes tensiones diplomáticas. Aunque la acusación tuvo un peso político alto, el futuro judicial del proceso quedó incierto, ya que Castro tiene 94 años y permanece en Cuba. La Habana rechazó la medida y la presentó como una acción política.
Estados Unidos | Agentes del Capitolio buscan frenar fondo de 1,800 millones
Dos agentes que defendieron el Capitolio durante el ataque del 6 de enero de 2021 demandaron al gobierno de Donald Trump para bloquear un fondo de 1,800 millones de dólares, creado como parte de un acuerdo relacionado con investigaciones fiscales contra el presidente y su familia. La demanda fue presentada por Harry Dunn, exagente de la Policía del Capitolio, y Daniel Hodges, agente de la Policía Metropolitana de Washington.
Los demandantes argumentaron que el fondo podría convertirse en una vía para compensar a personas que participaron en el asalto al Capitolio o a grupos que promovieron violencia política. El gobierno lo describió como un mecanismo para ayudar a personas que afirmaron haber sido víctimas de persecución política o “uso indebido” del poder federal.
El caso abrió un nuevo frente legal sobre las consecuencias del 6 de enero, cuando simpatizantes de Trump irrumpieron en el Capitolio mientras el Congreso certificaba la victoria electoral de Joe Biden en 2020. Más de 100 policías resultaron heridos durante ese ataque.
La demanda pidió a una corte federal en Washington impedir la distribución del dinero. Para Dunn y Hodges, el fondo representó un riesgo directo para agentes que enfrentaron violencia ese día, ya que podría enviar recursos públicos a personas o redes ligadas al mismo movimiento que atacó la sede legislativa.
Irán | Teherán exhibe armas mientras sigue latente amenaza de guerra
En Teherán, las demostraciones públicas de armas se volvieron más frecuentes mientras Irán buscó enviar un mensaje doble: resistencia hacia el exterior y control político hacia su propia población. En distintos actos, autoridades y simpatizantes mostraron misiles, drones, armas largas y equipos militares, en medio de tensiones persistentes con Estados Unidos e Israel por el programa nuclear iraní y por el riesgo de una nueva escalada regional.
El gobierno iraní presentó estas exhibiciones como una señal de defensa nacional. También promovió entrenamientos básicos con armas para civiles, incluidos hombres y mujeres, aunque varias actividades fueron más simbólicas que militares. La intención fue mostrar que el país estaba preparado para responder si recibía un ataque.
Dentro de Irán, estas imágenes también sirvieron para fortalecer el discurso de unidad frente a amenazas externas. El país atravesó una situación económica difícil, con sanciones, inflación y descontento social, por lo que el gobierno utilizó la seguridad nacional como tema central para cerrar filas entre sus simpatizantes.
Críticos del régimen señalaron que estas demostraciones también buscaron intimidar a opositores internos y normalizar la presencia de armas en espacios públicos. Aunque no hubo una movilización militar total, el mensaje fue claro: Teherán quiso mostrar que cualquier ofensiva extranjera tendría respuesta, mientras intentaba controlar el ambiente político dentro del país.














