Estados Unidos | Trump eleva presión contra Cuba tras acusación a Raúl Castro
El presidente Donald Trump elevó la presión política contra Cuba después de afirmar que “parece” que él será quien termine interviniendo en la isla, luego de una acusación federal contra el expresidente Raúl Castro por el derribo de avionetas de exiliados cubanos en 1996.
El caso estuvo relacionado con el ataque contra aeronaves de Hermanos al Rescate, un grupo de exiliados con base en Florida que realizaba vuelos cerca de Cuba. El episodio dejó muertos y durante décadas fue uno de los puntos más sensibles entre Washington, La Habana y la comunidad cubanoamericana.
Trump no aclaró si hablaba de una intervención militar, diplomática, económica o política. Su comentario marcó un cambio de tono frente a declaraciones más cautelosas realizadas un día antes, cuando evitó confirmar una escalada directa contra el gobierno cubano.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Estados Unidos prefería una salida pacífica, aunque expresó dudas sobre la disposición de La Habana para negociar. Cuba rechazó la acusación y denunció que Washington actuaba con doble discurso, al señalar operaciones militares estadounidenses previas en la región.
La acusación contra Castro reactivó el debate sobre la política estadounidense hacia Cuba, especialmente en Florida, donde el tema conserva un peso electoral fuerte. El gobierno de Trump ha mantenido una línea dura frente a regímenes aliados de La Habana, como Venezuela y Nicaragua, por lo que cualquier señal de intervención genera atención inmediata en América Latina.
Medio Oriente | Crece rechazo por burla de ministro israelí a flotilla de Gaza
La indignación internacional creció después de que el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, difundió un video burlándose de activistas de una flotilla humanitaria que intentaba llegar a Gaza por mar. La embarcación fue interceptada antes de alcanzar el enclave, y sus participantes fueron detenidos y luego deportados.
La flotilla buscaba llevar ayuda humanitaria a Gaza, en medio de denuncias sobre restricciones al ingreso de alimentos, medicinas y suministros básicos. Para sus organizadores, la misión tenía un carácter civil y simbólico contra el bloqueo israelí. Israel sostuvo que la operación violaba sus controles de seguridad marítima.
El video causó rechazo porque mostró a los activistas bajo custodia mientras Ben-Gvir los señalaba y se burlaba de ellos. Organizaciones de derechos humanos denunciaron maltratos, golpes, descargas eléctricas, humillaciones y abusos contra algunos detenidos. Las autoridades penitenciarias israelíes rechazaron esas acusaciones.
Italia exigió una disculpa formal, Polonia pidió sanciones contra Ben-Gvir y varios gobiernos europeos convocaron a diplomáticos israelíes para expresar protesta. También hubo críticas desde países aliados de Israel, lo que convirtió el incidente en un problema diplomático más amplio.
El primer ministro Benjamín Netanyahu y el canciller Gideon Saar tomaron distancia del comportamiento de Ben-Gvir, en un intento por contener el daño político. El episodio volvió a colocar bajo presión internacional el bloqueo a Gaza, el trato a activistas extranjeros y el peso de figuras ultraderechistas dentro del gobierno israelí.
Para Israel, el caso abrió otro frente de desgaste externo mientras intentaba defender sus operaciones de seguridad. Para los activistas, reforzó la denuncia de que incluso misiones civiles y humanitarias enfrentaban acciones de fuerza.
Rusia | Moscú presume fuerza nuclear ante tensiones con la OTAN
Rusia realizó una demostración de fuerza nuclear en medio del aumento de tensiones con la OTAN por la guerra en Ucrania, la seguridad del Báltico y el papel de Bielorrusia como aliado militar de Moscú. El Kremlin presentó los ejercicios como una medida defensiva ante lo que calificó como amenazas occidentales.
Las maniobras incluyeron el despliegue de personal militar, sistemas móviles Iskander-M y ejercicios vinculados a municiones nucleares. También se reportaron actividades con misiles intercontinentales Yars, misiles hipersónicos Zircon y sistemas lanzados desde submarinos. Aunque muchas de estas prácticas suelen realizarse con cargas simuladas, el mensaje político fue directo.
Vladimir Putin afirmó que el uso de armas nucleares sería un último recurso, pero defendió la necesidad de mantener lista la capacidad estratégica de Rusia. Moscú sostiene que su arsenal nuclear protege la soberanía rusa y la llamada Unión Estatal con Bielorrusia, una alianza política y militar que ha ganado peso desde la invasión rusa de Ucrania.
La OTAN ha acusado a Rusia de usar retórica nuclear irresponsable para intimidar a Europa y limitar el apoyo militar a Kyiv. Países bálticos como Lituania, Letonia y Estonia han reforzado sus alertas ante operaciones con drones, movimientos militares rusos y amenazas sobre Kaliningrado, territorio ruso ubicado entre Polonia y Lituania.
El ejercicio también funcionó como mensaje interno. El Kremlin buscó mostrar control, fuerza militar y capacidad de respuesta ante la presión occidental. En la práctica, la demostración elevó la preocupación por errores de cálculo entre Rusia y la OTAN, especialmente en zonas fronterizas donde cualquier incidente militar podría escalar con rapidez.














