Aprender a nadar puede salvar vidas
Con el mensaje de que aprender a nadar puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, la ciudad de San Diego participó este jueves en la Clase de Natación Más Grande del Mundo, una iniciativa internacional que desde 2010 busca crear conciencia sobre la prevención de ahogamientos, una de las principales causas de muerte accidental entre menores.
Este año, se estima que más de 40 mil personas participaron en actividades realizadas en más de 20 países, reforzando la importancia de la seguridad dentro y alrededor del agua.
Especialistas señalaron que aprender a nadar es solo uno de los pilares para evitar tragedias. También enfatizaron la necesidad de mantener supervisión activa de los menores, instalar barreras de seguridad alrededor de las albercas, contar con capacitación en reanimación cardiopulmonar (RCP) y fomentar la educación sobre los riesgos en el agua.
De acuerdo con los expertos, la combinación de estas medidas puede reducir hasta en un 88 % el riesgo de ahogamiento infantil.
Durante la jornada, realizada en la alberca comunitaria Dr. Martin Luther King Jr., decenas de niños participaron en clases de natación mientras autoridades emitieron una proclamación oficial para reforzar la importancia de la seguridad acuática.
Además, la Fundación para la Prevención de Ahogamientos de San Diego presentó el nuevo gafete “Cuidador del Agua”, una herramienta para identificar al adulto responsable de vigilar exclusivamente a los menores dentro del agua.
La recomendación es que la responsabilidad se turne entre adultos cada 15 minutos, con el objetivo de evitar distracciones. La campaña nació tras la experiencia de una familia que perdió a su hijo por ahogamiento.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el ahogamiento es la principal causa de muerte por lesiones no intencionales en niños de 1 a 4 años en Estados Unidos.
Cada año, más de 4 mil personas fallecen por ahogamiento en el país y cerca del 80 % de las muertes infantiles en piscinas y spas corresponde a menores de cinco años.
Por su parte, la Cruz Roja Americana recuerda que un ahogamiento suele ocurrir de forma silenciosa y puede desarrollarse en menos de un minuto, por lo que insiste en mantener vigilancia constante y sin distracciones.
Autoridades y organizaciones participantes coincidieron en que combinar educación, supervisión y preparación es la mejor estrategia para reducir los ahogamientos y proteger a los menores durante la temporada de verano, cuando aumenta la actividad en albercas, playas y otros espacios acuáticos.



















