Más de 36 millones de árboles murieron a causa de las temperaturas cálidas y la sequía, según informó el Servicio Forestal de Estados Unidos. Estas condiciones climáticas causaron el brote de insectos y enfermedades en los bosques forestales.
La mortalidad de los árboles se ha cuadriplicado en solo un año, ya que en el 2021 se reportó la muerte de 9.5 millones de árboles.
Aunque las lluvias que se presenciaron recientemente ayudarán a la crisis actual, expertos aseguran que tomará varios años de lluvia para revertir las condiciones.
El estado de California ha propuesto un presupuesto de más de mil millones de dólares para mejorar las condiciones que afectan la salud de los bosques y reducir los riesgos climáticos para la conservación de la vegetación.














