TIJUANA.- Hoy comienza el verano y, lamentablemente, las playas de Imperial Beach han estado cerradas por más de 500 días. En Tijuana, también se cerraron poco antes de Semana Santa. Resulta preocupante que ningún gobierno parezca preocuparse por esta situación, como señala la directora de Costa Salvaje. A pesar de los cierres, la gente sigue acudiendo a las playas.
La directora lamenta la falta de acción por parte de los gobiernos y afirma que el problema se agrava mientras las playas se llenan de basura. Según ella, una de las causas del problema es el mal estado de las plantas tratadoras de agua. Sin embargo, los activistas señalan que incluso si se declara el Estado de Emergencia de las Playas en Estados Unidos, esto no será suficiente.
Un activista destaca el reclamo de la ciudad de Imperial Beach, que ha solicitado recursos para ampliar la planta de agua con 300 millones de dólares, de los cuales 20 millones serían destinados al lado mexicano y a la región del valle de las palmas. Sin embargo, la solución requiere el compromiso de ambos países de manera simultánea, ya que Tijuana sigue creciendo y la problemática ambiental aumenta.
Ambos activistas enfatizan la importancia de que los gobiernos de ambos lados de la frontera se comprometan con el medio ambiente. Se necesita una visión a largo plazo por parte de los gobiernos, ya que los ciclos políticos son cortos y no permiten abordar adecuadamente los problemas ambientales. Además, es necesario planificar y asignar presupuesto para la infraestructura de aguas residuales, un aspecto que a menudo se pasa por alto debido a su falta de visibilidad.














