Estados Unidos — El gobierno de Joe Biden ha decidido retomar las deportaciones directas de inmigrantes venezolanos a su país de origen como parte de un esfuerzo para abordar la crisis migratoria en la frontera. Esta medida, que fue anunciada después de conversaciones entre Estados Unidos, México, Colombia y Panamá, busca aplicar las leyes y reforzar las consecuencias para quienes crucen la frontera de manera irregular. La decisión también sigue a la disposición expresada por las autoridades venezolanas para aceptar el retorno de sus ciudadanos.
Los vuelos de deportación a Venezuela estuvieron casi paralizados debido a las relaciones tensas entre Estados Unidos y el régimen de Nicolás Maduro. Esta acción se produce en un contexto en el que el cruce de migrantes venezolanos ha aumentado significativamente, generando presión en refugios y sistemas de ayuda en todo el país. Las cifras del Departamento de Seguridad Nacional indican un aumento notable, pasando de 4,500 encuentros en la frontera en el año fiscal de 2020 a más de 260,000 en el año fiscal de 2023.
Además, el gobierno de Biden también ha ordenado la reanudación de la construcción del muro fronterizo con Texas, marcando la primera vez que utiliza ampliamente esta autoridad ejecutiva. Estas acciones buscan hacer frente a la migración irregular en el hemisferio occidental. Las autoridades anticipan un aumento continuo en los cruces fronterizos en los próximos meses.














