San Diego.- En respuesta a los persistentes problemas de malos olores, originados por la contaminación de aguas residuales en el Río Tijuana, se instalarán seis sensores de olores del Distrito de Control de la Contaminación del Aire del Condado de San Diego (SDAPCD) en áreas cercanas al Río.
La alcaldesa de Imperial Beach, Paloma Aguirre, espera que estos sensores les proporcionen la información necesaria para solicitar más apoyo del gobierno federal y declaraciones de estado de emergencia para abordar el problema.
El objetivo es recolectar la mayor cantidad de datos posibles para encontrar una solución a la contaminación.
Esta es la primera vez que el Condado de San Diego usará esta tecnología de detección de olores para resolver un conflicto latente para los residentes.













