Tres cables submarinos cruciales para la conectividad global desde el mar Rojo fueron cortados, mientras que los rebeldes hutíes de Yemen, que han atacado la zona, también incendiaron un barco en el golfo de Adén mediante un ataque con misiles, sin causar heridos. Aunque la causa exacta de los cortes de cables aún no se ha determinado, hay preocupaciones sobre la posible participación de los hutíes, a pesar de sus negativas.
Los cables afectados, como Asia-África-Europa 1, Europe India Gateway, Seacom y TGN-Gulf, representan alrededor del 25% del tráfico en el mar Rojo. Este sabotaje interrumpe tanto el transporte marítimo como la transferencia de datos críticos desde Asia hacia Europa. HGC Global Communications, con sede en Hong Kong, ha reportado que las interrupciones están teniendo un impacto grave en el tráfico de datos y han empezado a desviar el flujo de información.
Tim Stronge de TeleGeography señaló una discrepancia en la descripción de los cables, indicando que la línea Seacom-TGN-Gulf es en realidad un solo cable en el área afectada. Seacom informó que el segmento dañado se encuentra dentro de las aguas yemeníes en el sur del mar Rojo, y están trabajando en la redirección del tráfico mientras algunos servicios permanecen caídos. Tata Communications, parte de un conglomerado indio, ha respondido a las interrupciones asegurando que han tomado medidas correctivas inmediatas y apropiadas. En febrero, el gobierno yemení en el exilio advirtió sobre posibles ataques hutíes a los cables submarinos. Las líneas fueron cortadas el 24 de febrero, causando interrupciones en el acceso a internet en Yibuti, donde Seacom ofrece servicios.














