Estados Unidos — En un comunicado difundido este martes a través de la plataforma LinkedIn, Red Lobster ha confirmado el cierre de más de 48 de sus sucursales distribuidas a lo largo de Estados Unidos. La empresa ya había dado a conocer la noticia del cierre de varias de sus sucursales, sin embargo, no se sabía la cantidad de restaurantes que cerrarían. Esta decisión incluye la clausura de restaurantes en ciudades como San Diego, Indianápolis, Denver, Rochester, Sacramento y San Antonio.
Estos cierres, solo representan una fracción de los 700 establecimientos que se espera cierren en un futuro cercano. La cadena de restaurantes se enfrenta a una serie de desafíos que incluyen términos de arrendamiento desfavorables, una carga considerable de deudas, rotación constante de ejecutivos clave y una disminución en la efectividad de sus estrategias comerciales.
A principios de este año, Thai Union, el principal inversor en Red Lobster, anunció su intención de retirarse de su posición. Esta noticia ha sido un factor adicional en el panorama ya complicado que enfrenta la empresa.
Red Lobster, como muchas otras empresas, ha experimentado las consecuencias económicas devastadoras de la pandemia de COVID-19 y los consiguientes cambios en la industria de la restauración. La necesidad de adaptarse a nuevas normativas, la disminución en el flujo de clientes y la competencia creciente en el sector han contribuido a la situación actual de la compañía.














