San Diego.- A medida que aumentan las temperaturas en San Diego, también se ha observado un ligero aumento en las tasas de COVID-19. El Departamento de Salud y Servicios Humanos del condado reportó 454 casos durante la semana que terminó el 8 de junio, 111 casos más que la semana anterior. Sin embargo, autoridades médicas afirmaron que no hay necesidad de alarmarse ya que no se ha visto un aumento significativo en hospitalizaciones ni en complicaciones graves y afirman que este aumento es una pequeña ola de verano atribuida a nuevas variantes y cambios en los patrones de comportamiento con el inicio del verano.
Autoridades mencionan que los casos actuales de COVID-19 se parecen a un resfriado y que la propagación del virus se debe a la menor frecuencia en el uso de mascarillas y pruebas tempranas. La mayor preocupación es la población anciana, que es más vulnerable a la enfermedad grave, y enfatizó la importancia de dirigirse a esta población para la vacunación. Autoridades destacan la importancia de mantener medidas de protección este verano, como el uso de mascarillas y la aplicación de refuerzos de vacunas.















