El gobierno de Donald Trump ordenó este miércoles la suspensión de servicios legales para niños migrantes no acompañados, dejando a miles de menores en riesgo de deportación sin asistencia jurídica.
La organización Immigrant Defenders Law Center, la mayor proveedora de defensa legal para estos menores en Estados Unidos, confirmó haber recibido instrucciones del Departamento del Interior para detener sus actividades. Su presidenta denunció que la medida responde a motivos políticos, dejando a 26,000 niños sin representación legal en procesos migratorios.
Defensores de los derechos de los migrantes han advertido sobre el impacto de esta decisión y han llamado a la ciudadanía a donar o contactar a funcionarios electos para exigir la restitución de estos servicios esenciales.













