Estados Unidos duplicó este miércoles los aranceles al acero y aluminio del 25 % al 50 %, por orden de Donald Trump, quien argumenta razones de seguridad nacional. Sin embargo, sectores industriales clave expresaron preocupación por el impacto económico y la falta de metales especializados nacionales.
Empresas como Independent Can advierten que no pueden seguir absorbiendo los altos costos por aranceles, ya que el 75 % de sus materiales son importados. Otras como Heritage Steel y Ford temen despidos, menor inversión y un aumento de precios, con vehículos que podrían encarecerse hasta $4,000 dólares.
Aunque Trump defiende los nuevos aranceles como impulso a la industria nacional, estudios revelan que medidas similares en 2018 solo crearon 1,000 empleos en acero, pero causaron la pérdida de 75,000 empleos manufactureros. Con altas importaciones desde Canadá, Brasil y México, EE.UU. sigue sin ser autosuficiente, y expertos advierten sobre una posible crisis económica y comercial global.



















