El sospechoso provocó el fuego para disparar a los bomberos desde una posición elevada
Idaho | El incendio forestal en el norte de Idaho que dejó dos bomberos muertos y un tercero herido el domingo pasado fue provocado intencionalmente con el fin de emboscar a los bomberos a su llegada, según confirmaron las autoridades locales. El sospechoso, identificado como Wess Roley, de 20 años, inició el fuego para atraer a los equipos de emergencia y luego disparó a los bomberos desde una posición elevada, utilizando un rifle de alta potencia.
El ataque, ocurrido en Canfield Mountain, sorprendió a los bomberos que llegaron para combatir el fuego, quienes se refugiaron rápidamente tras los disparos. La situación desató una intensa operación de rescate, y aunque el sospechoso fue encontrado muerto en las montañas, las autoridades no han revelado aún el motivo detrás de la emboscada.
Familiares de Dale Roley, padre de Wess, informaron que el joven provenía de una familia de arboristas y que, paradójicamente, su sueño era convertirse en bombero forestal.
El sheriff del condado de Kootenai, Bob Norris, declaró que los bomberos “no tuvieron ninguna oportunidad” al ser sorprendidos por los disparos. La comunidad local de Coeur d’Alene se ha unido para rendir homenaje a los bomberos caídos, mientras que el gobernador Brad Little ordenó que las banderas ondearan a media asta en honor a las víctimas.
El incendio, que sigue activo, ha dejado además un fuerte impacto social en la región, mientras se investiga el ataque y sus posibles conexiones con otras actividades del sospechoso.














