Un juez federal en Washington bloqueó la política de la administración Trump que prohibía a migrantes que cruzaran la frontera sur solicitar asilo, argumentando que el presidente carece de autoridad para reemplazar las leyes migratorias establecidas por el Congreso. En su fallo de 128 páginas, el juez Randolph D. Moss señaló que, aunque el Ejecutivo enfrenta retos para frenar la migración irregular, no puede imponer un sistema que contravenga la legislación vigente. La entrada en vigor de la suspensión se aplazó dos semanas para permitir una apelación, presentada horas más tarde por la administración Trump.
La decisión representa una victoria para grupos de derechos de los inmigrantes, que denunciaron que la política devolvía a personas a países donde enfrentan persecución o tortura. La sentencia también certifica como clase a los solicitantes de asilo afectados, extendiendo la protección a quienes actualmente se encuentren en Estados Unidos.













