En relación al caso del niño Andrew Olsen, de 11 años, quien falleció atropellado camino a su escuela en San Carlos, se dió a conocer que la ciudad ya había identificado el cruce de Jackson Drive y Lake Badin Avenue como peligroso y que aún así, rechazó instalar señalamientos o un cruce peatonal.
El sitio fue calificado con solo 10 puntos en la escala municipal, muy por debajo del mínimo para una intervención, pese a estar cerca de una escuela y tener tráfico pesado.
Tras la tragedia ocurrida la semana pasada, la comunidad exige respuestas. El concejal Raul Campillo prometió colocar cuatro altos y reducir la velocidad en la zona.
Defensores de seguridad vial aseguran que la muerte de Andrew fue resultado directo de decisiones humanas: una política que no prioriza la seguridad de los niños que caminan a sus escuelas.

















