Empresas tecnológicas alertan a sus empleados y piden no salir de EUA ante caos en citas
Nuevas normas de revisión del Departamento de Estado han dejado a trabajadores varados en el extranjero y paralizado viajes durante la temporada navideña.
Las principales empresas tecnológicas de Estados Unidos, entre ellas Amazon, Apple, Meta, Microsoft y Google, emitieron advertencias internas para que sus empleados con visas H-1B eviten salir del país, en medio de retrasos crecientes, cancelaciones de citas y un endurecimiento sin precedentes en la revisión para renovar estampas migratorias.
De acuerdo con memorandos enviados por equipos legales corporativos, cualquier trabajador que requiera un nuevo sello de visa para reingresar podría quedar atrapado en el extranjero por meses debido a los nuevos procedimientos de verificación implementados por el Departamento de Estado. Varios empleados que viajaron a sus países de origen durante la temporada decembrina ya se encuentran varados mientras los consulados ajustan los criterios más estrictos impuestos por la administración del presidente Donald Trump.
El Gobierno asegura que el programa H-1B, creado para atraer talento altamente especializado, se ha “desviado de su propósito original” y ahora, según la Casa Blanca, es explotado para sustituir empleos estadounidenses con mano de obra extranjera más barata. Expertos como Ron Hira, académico de la Universidad Howard, afirman que la estructura del programa hace que los trabajadores H-1B dependan completamente de sus empleadores, lo que puede reducir sus derechos laborales y facilitar sueldos menores en comparación con empleados estadounidenses.
Los nuevos lineamientos también incluyen un sistema de “vigilancia continua” que exige que solicitantes y portadores de visas mantengan públicos sus perfiles de redes sociales para evaluar posibles “actitudes hostiles” hacia Estados Unidos, discursos de odio o vínculos con grupos extremistas. Esta revisión ha extendido los tiempos de procesamiento hasta un año en algunos casos.
Aunque funcionarios y simpatizantes del endurecimiento regulatorio señalan que estas medidas buscan proteger al trabajador estadounidense, otros especialistas advierten que el impacto podría ser negativo para la innovación del país. Según Stuart Anderson, director de la National Foundation for American Policy, más del 70% de los estudiantes de posgrado en áreas clave como ingeniería eléctrica son extranjeros. Restringir su entrada, dijo, podría socavar la competitividad de Estados Unidos en áreas estratégicas como la inteligencia artificial.

















