SAN DIEGO.- De acuerdo con un reporte de la fundación “Everytown for Gun Safety”, al año cerca de 4 mil niños y adolescentes son asesinados a tiros; 15 mil más son baleados y heridos durante tiroteos.
En lo que va de 2023, se han registrado un total de 33 tiroteos en escuelas de Estados Unidos, de los cuales 13 corresponden a instituciones de educación primaria, donde estudian niños menores de 12 años.
De acuerdo con cifras publicadas por el portal “Education Week”, un sitio de internet que ha estado rastreando y llevando récord de tiroteos escolares, en 2022 se rompió el récord de incidencias en escuelas de educación primaria en Estados Unidos, registrándose un total de 51 tiroteos, en los que perdieron la vida 32 estudiantes y 8 adultos pertenecientes al personal escolar; además de dejar a un total de 100 heridos.
Los tiroteos en las escuelas, que aterrorizan a los estudiantes, educadores, padres y comunidades, siempre reavivan debates polarizantes sobre el derecho a portar armas y la seguridad escolar.
Ser testigo de tiroteos, ya sea en sus escuelas, sus comunidades o sus hogares, puede tener un impacto devastador. Los niños expuestos a la violencia, el crimen y el abuso tienen más probabilidades de abusar de las drogas y el alcohol; sufren de depresión, ansiedad y trastorno de estrés postraumático; fracasar o tener dificultades en la escuela; y participar en actividades delictivas.













