Desde el inicio de la guerra entre Gaza e Israel el 7 de octubre, al menos 61 periodistas y trabajadores de medios de comunicación han perdido la vida. Israel afirma que esto es en respuesta al ataque de Hamás el 7 de octubre, que según funcionarios israelíes dejó 1,200 muertos y más de 240 tomados como rehenes. La guerra, en su tercer mes, ha causado más de 13,300 muertes palestinas en la Franja de Gaza.
En comparación, según el CPJ, un total de 68 periodistas y trabajadores de medios fueron asesinados en todo el mundo durante todo el 2022. Esta cifra incluye muertes en conflictos alrededor del mundo, así como aquellas ocurridas durante tareas peligrosas y asesinatos selectivos.
Muchos periodistas han publicado mensajes de despedida, ya que expresan que tal vez sea la última vez que lo puedan hacer. Entre ellas, está Ayat Khaddoura, periodista palestina, que publicó el 13 de octubre un mensaje a sus seguidores en redes sociales hablando sobre vivir bajo bombardeos israelíes e intentar sobrevivir con agua y electricidad limitadas.
El CPJ informa que la mayoría de los periodistas de Gaza fallecieron mientras realizaban su trabajo, y la organización está investigando si algunos de estos incidentes fueron ataques dirigidos a los periodistas.
Los periodistas de Gaza han enfrentado desafíos adicionales, como apagones de comunicación y la dificultad para obtener información precisa. Algunos periodistas se sienten inseguros usando chalecos de prensa, ya que creen que los identifica como objetivos para las fuerzas israelíes.
Plestia Alaqad, periodista palestina, ha compartido diariamente su vida en la actualidad y los desafíos que enfrenta cada día. Recalcando que no se siente segura usando su chaleco de prensa.
Plastia dejó Gaza junto con su familia por el temor que vivían diariamente.
Los periodistas de Gaza enfrentan desafíos al informar sobre la guerra, sufriendo pérdidas personales y tragedias. Los cortes de comunicación dificultan la recopilación de noticias, y funcionarios palestinos acusan a Israel de limitar el acceso a líneas y combustible. Algunos periodistas reciben apoyo, pero los freelancers y los que trabajan para medios locales enfrentan mayores riesgos, ya que incluso sus lugares de trabajo pueden ser bombardeados.
El CPJ destaca un patrón peligroso de ataques a periodistas en este conflicto, con implicaciones más amplias para la comprensión de la guerra y la generación de información precisa. La seguridad de los periodistas en Gaza se ha vuelto crucial, ya que millones en todo el mundo dependen de ellos para obtener información precisa y análisis.













