Tijuana – Desde el 27 de marzo de 2024, la familia Guerrero ha estado en búsqueda constante de José Alonso Guerrero Chávez y su ayudante, Rubén Ramírez Rojas, quienes desaparecieron mientras realizaban un levantamiento topográfico cerca del basurero de Tijuana.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Baja California, los dos hombres fueron asesinados y sus restos arrojados a un basurero municipal que hoy funciona como recicladora. La fiscal María Elena Andrade ha informado que, aunque se han detenido a varios sospechosos, los cuerpos aún no han sido localizados. La búsqueda se ha visto dificultada por el tamaño del área y los problemas administrativos y ecológicos relacionados con el lugar, incluyendo varios incendios que han destruido partes del basurero.
Berenice Guerrero, hermana de José Alonso, ha criticado la falta de medidas adecuadas para la protección del sitio. Denuncia que las autoridades han abandonado el lugar, permitiendo que se incendie en más de siete ocasiones. También afirma que la familia ha tenido que costear la seguridad del predio debido a la falta de apoyo oficial.
Por su parte, la esposa de Rubén Ramírez, Delia Zulema Cruz López, sospecha que los incendios son intencionales y que hay un interés por ocultar evidencia. Los familiares piden a la Fiscalía que garantice un resguardo continuo del área para evitar más daños y facilitar la búsqueda.
Eduardo Sánchez Huerta, asesor jurídico de la familia, enfatiza la necesidad de seguridad 24/7 en el sitio, en lugar de patrullajes intermitentes, para asegurar una búsqueda efectiva.













