El Noveno Circuito votó 2-1 para permitir que el presidente Donald Trump asuma el mando de 200 elementos de la Guardia Nacional en Portland, suspendiendo de forma provisional una orden previa; no obstante, otra medida cautelar mantiene en pausa el despliegue mientras siguen las apelaciones.
La Fiscalía defendió que el Ejecutivo puede proteger instalaciones y personal federal cuando autoridades locales no controlan riesgos, mientras la disidencia alertó sobre posibles afectaciones a libertades civiles y a la autonomía estatal.
En paralelo, el DHS reportó inteligencia “creíble” sobre recompensas de cárteles mexicanos —con presunto apoyo logístico local— contra agentes de ICE y CBP, con pagos por doxxing, agresiones y hasta atentados; plataformas retiraron páginas usadas para difundir datos personales de agentes.













