San Diego | $130,000 dólares de fondos públicos del condado de San Diego, presupuesto asignado por el estado para combatir la crisis de opioides en la región, terminaron financiando cirugías plásticas, viajes a Disneyland, Hawaii, y hasta los recibos de gas y electricidad de Amy J. Knox, quien fuera hasta junio del año pasado la directora de operaciones de Harm Reduction-San Diego, organización conecta a la comunidad con servicios de salud y tratamiento contra la adicción a los opioides.
Knox fue procesada esta tarde en la corte central acusada con 3 cargos de apropiación indebida de fondos públicos y 3 cargos de malversación. Knox se declaró no culpable.
La ex directora ya contaba con antecedentes penales, había sido condenada por robar $500,000 dólares a su antiguo empleador. Según la fiscal de distrito, Summer Stephan, no hubo evidencia de que se realizara una verificación de antecedentes.
Según la investigación de la fiscalía que aún sigue en curso, fue la directora ejecutiva de la organización,Tara Stamos quien delató que Knox había realizado transacciones de dinero no autorizadas. Entre otras acusaciones están que Stamos guardaba Naloxona en malas condiciones en su propiedad.
Desde 2022 hasta el 2025 la organización recibió más de $4 millones en fondos del condado en dos diferentes contratos uno para la distribución de naloxona y otro para verificación de presencia de fentanilo en drogas encontradas en campamentos de personas sin hogar.
Ambos contratos ya fueron cancelados. Resalta en la investigación que Knox también se desempeñaba como la administradora de los contratos con el Condado. En el 2023, una auditoría financiera realizada por empleados del condado reveló debilidades significativas en los controles financieros.
Se fijó una fianza de $200 mil dólares que será revisada el próximo miércoles.













