San Diego | Las supervisoras del Condado de San Diego, Paloma Aguirre y Terra Lawons Remer, no pudieron ingresar al Centro de Detención de Otay Mesa este viernes, cuando intentaban realizar una inspección programada para revisar denuncias de condiciones deficientes y maltrato a los internos.
A pesar de que habían recibido un correo confirmando su autorización para la visita, al presentarse les informaron que ICE a nivel federal no había aprobado su ingreso. La negativa sorprendió a las supervisoras, quienes habían solicitado la revisión como parte de su responsabilidad de supervisión y transparencia.
Ante la falta de acceso, Aguirre y Remer anunciaron que iniciarán un litigio legal para garantizar que puedan cumplir con sus funciones de inspección. Este rechazo se suma a la polémica reciente, semanas después de que se negara la entrada al representante Juan Vargas, lo que genera cuestionamientos sobre la supervisión y las condiciones dentro del centro de detención.
La situación ha reavivado el debate sobre la rendición de cuentas de las autoridades federales y el derecho de los funcionarios locales a supervisar los centros de detención en el condado.














