FIFA informó que esta canción abre una nueva etapa musical rumbo al Mundial más inclusivo de la historia, con una propuesta que une a los tres países sede: Estados Unidos, México y Canadá.
El tema mezcla el estilo country de Jelly Roll con la esencia regional mexicana de Carín León.
La canción fue pensada como un reflejo de la energía cultural de Norteamérica y del alcance global del fútbol, en un torneo que por primera vez contará con 48 selecciones.
Para la afición mexicana, la presencia de Carín León en este proyecto representa una vitrina internacional importante en la ruta hacia un Mundial que tendrá partidos en territorio nacional.
FIFA también adelantó que el álbum oficial reunirá artistas de distintos continentes y géneros, como parte de una estrategia para reflejar la diversidad cultural de esta edición mundialista.













