La comunidad musulmana binacional preparó una vigilia en Tijuana para honrar la memoria de las tres personas que perdieron la vida durante el tiroteo registrado en el Centro Islámico de San Diego, quienes fueron recordadas por integrantes de la comunidad como héroes por haber intentado proteger a otras personas dentro del recinto.
La tragedia provocó profundo dolor en familias de ambos lados de la frontera, especialmente entre la comunidad musulmana de Tijuana y San Diego. En el Albergue Assabil, considerado el único albergue musulmán en la frontera mexicana, comenzaron los preparativos para realizar un acto de fe, solidaridad y acompañamiento el domingo 24 de mayo.
Sonia García, directora del Albergue Assabil en Tijuana, informó que la vigilia fue programada para el domingo con la intención de facilitar la asistencia de integrantes de la comunidad local. También señaló que buscaron invitar a vecinos y residentes de la zona para unirse al homenaje.
La directora del albergue explicó que, conforme se conocieron más detalles del ataque, el dolor se volvió aún más profundo para quienes compartían la fe y los lazos comunitarios con las víctimas. De acuerdo con su testimonio, los tres hombres habrían actuado para impedir que los agresores ingresaran al área escolar y provocaran una tragedia de mayores dimensiones.
García señaló que uno de los fallecidos, identificado como Nader, habría cruzado la calle para enfrentar la situación y evitar que los tiradores entraran al lugar. La comunidad destacó que las víctimas no solo fueron recordadas por haber perdido la vida, sino por haber intentado proteger a menores, familias y asistentes del centro religioso.
Además del impacto emocional, la pérdida también dejó en vulnerabilidad económica a las familias de las víctimas, quienes dependían de su sustento diario. Por ello, integrantes de la comunidad comenzaron a organizar una colecta mediante plataformas de donación para apoyar a los familiares durante este proceso.
La vigilia en Tijuana buscó convertirse en un espacio de duelo, oración y unidad para residentes de ambos lados de la frontera. Entre mensajes de solidaridad y reconocimiento, la comunidad musulmana binacional afirmó que las tres víctimas serían despedidas como héroes, en medio de un llamado a la paz, la empatía y el acompañamiento colectivo.













