El alcalde de San Diego, Todd Gloria, condenó el tiroteo ocurrido en el Islamic Center of San Diego y afirmó que la ciudad fue sacudida por un acto violento de odio contra un espacio de fe y aprendizaje. El funcionario expresó solidaridad con las personas afectadas y aseguró que las autoridades responderían con firmeza ante este tipo de violencia.
Gloria informó que permaneció en la escena desde la 1:00 de la tarde, mientras los cuerpos de emergencia y las agencias de seguridad trabajaban en el área. En su declaración, señaló que ninguna persona en San Diego debía temer por su seguridad al acudir a una casa de oración, una escuela o un espacio comunitario.
El alcalde agradeció la respuesta del Departamento de Policía de San Diego, del personal de Fire-Rescue y de todos los primeros respondientes que acudieron al lugar para controlar la amenaza y proteger a la comunidad. También destacó que el trabajo de los equipos de emergencia fue clave para atender una situación de alto riesgo.
Gloria subrayó que la tragedia resultó especialmente dolorosa para la comunidad musulmana, debido a que ocurrió al inicio de Dhul-Hijjah, uno de los periodos más sagrados del Islam y previo al Hajj y a Eid al-Adha. El alcalde señaló que este tiempo representó un momento de fe, reflexión y unidad para miles de familias musulmanas.
El mandatario local afirmó que un ataque contra cualquier comunidad de San Diego por sus creencias, identidad o forma de rezar fue un ataque contra toda la ciudad. Reiteró que el odio no tenía lugar en San Diego y advirtió que cualquier persona que intentara provocar violencia sería enfrentada con todo el peso de la ley.
La declaración dejó un mensaje de respaldo a la comunidad musulmana y de condena directa al ataque. Gloria aseguró que la ciudad no permitiría ser dividida por la violencia y que las autoridades continuarían trabajando para llevar ante la justicia a quienes buscaran causar daño.















