Lionel Messi volvió a colocar su nombre en la parte más alta de la historia del futbol. Con dos goles en la victoria de Argentina por 2-0 ante Austria, el capitán albiceleste se convirtió en el máximo goleador histórico de la gran cita de selecciones y aseguró el pase de su equipo a la siguiente ronda del torneo 2026 de futbol.
Una noche de récord para Messi
El partido tuvo todos los elementos de una noche grande para Messi: tensión, drama, un penal fallado, una reacción de jerarquía y dos definiciones que terminaron por cambiar los libros de estadísticas.
A los 38 minutos, el argentino apareció para abrir el marcador y alcanzar una marca que durante años pareció inalcanzable. Ya en tiempo agregado, al 90+5, volvió a marcar para sellar el triunfo y dejar su cuenta histórica en 18 goles en este tipo de competencias.
Con ese doblete, Messi superó el registro masculino de Miroslav Klose, quien había quedado como referencia con 16 anotaciones, y también dejó atrás la marca general de Marta, que se mantenía con 17 tantos en torneos mayores de selecciones.
En apenas dos partidos de la edición 2026, el argentino ya suma cinco goles: tres contra Argelia y dos frente a Austria.
La escena tuvo un valor especial porque Messi llegó al encuentro con la posibilidad de romper el récord desde el punto penal. Sin embargo, falló su disparo en los primeros minutos. Para muchos jugadores, ese error habría condicionado el resto del partido. Para Messi, fue apenas una pausa antes de volver a imponerse con futbol.
El primer gol llegó después de una jugada colectiva bien construida por Argentina. Messi leyó el espacio, apareció en zona de definición y resolvió con la frialdad que ha marcado su carrera. El segundo, en los últimos instantes, terminó de confirmar una noche que mezcló récord, clasificación y vigencia.
De Rosario al mundo
Pero la historia de esta marca no comenzó en 2026. Comenzó mucho antes, en Rosario, Argentina, donde Lionel Andrés Messi nació el 24 de junio de 1987. Desde niño mostró una relación distinta con la pelota.
En 1995, Messi se integró a las divisiones juveniles de Newell’s Old Boys, club rosarino donde su talento empezó a llamar la atención. Su habilidad para conducir el balón, cambiar de ritmo y definir con naturalidad lo distinguió desde muy pequeño.
A los 13 años, Messi y su familia se mudaron a Barcelona. Ahí comenzó una etapa decisiva para su desarrollo deportivo y personal. Ingresó a las categorías juveniles del club catalán y rápidamente fue escalando niveles hasta acercarse al primer equipo.
En la temporada 2004-05, con apenas 17 años, debutó oficialmente con Barcelona. Poco después, también se convirtió en uno de los goleadores más jóvenes del club en la liga española. A partir de ahí, su carrera creció con una velocidad poco habitual: títulos, récords, premios individuales y una influencia cada vez mayor dentro del campo.
Su debut con Argentina en la gran cita
Con Argentina, el camino fue más complejo y emocional. Messi brilló primero en selecciones juveniles y llegó rápidamente al equipo mayor. Su primera gran aparición en el escenario internacional de selecciones ocurrió en 2006, cuando tenía 18 años.
Entró como suplente en la victoria de Argentina por 6-0 sobre Serbia y Montenegro, en Alemania, y desde ese momento empezó una historia que veinte años después sigue vigente.
En ese mismo partido, Messi no solo debutó en la máxima cita de selecciones: también marcó su primer gol en ese escenario. Fue al minuto 88, en una goleada que lo presentó ante el planeta como una de las grandes promesas del futbol argentino.
Aquella imagen fue apenas el inicio. En ese momento, Messi era visto como el futuro de Argentina. Dos décadas después, ya no es solo el futuro que cumplió: es una referencia histórica.
De las críticas a la consagración
Después vendrían etapas de todo tipo. En 2010 participó en una selección argentina que quedó eliminada en cuartos de final. En 2014 fue la figura de un equipo que llegó hasta la final y terminó quedándose a un paso del título. Aquella derrota dejó una herida profunda, pese a que Messi fue reconocido como uno de los jugadores más determinantes del certamen.
En 2018, Argentina volvió a quedar eliminada en una fase decisiva y Messi enfrentó una nueva ola de críticas. Para entonces, su carrera de clubes ya estaba llena de gloria, pero su vínculo con la selección seguía siendo motivo de debate entre quienes exigían un título mayor con la camiseta albiceleste.
La respuesta llegó con el tiempo. Primero, con títulos continentales. Después, con la consagración de 2022, cuando Messi lideró a Argentina hacia el campeonato más esperado por su país. Esa conquista cambió definitivamente la lectura de su carrera con la selección y cerró una discusión que lo acompañó durante más de una década.
Ahora, en el torneo 2026 de futbol, Messi no aparece como una figura nostálgica ni como un símbolo que juega solo por despedida. Aparece como un futbolista todavía decisivo.
Vigencia a los 38 años
A pocos días de cumplir 39 años, Messi sigue desafiando el paso del tiempo. Ya no necesita correr como a los 20 ni encarar cada jugada como en sus años de explosión en Barcelona. Su futbol actual se sostiene en la inteligencia, la ubicación, la lectura de los espacios y una precisión que sigue siendo letal.
La marca también habla de longevidad. Messi ha competido en varias ediciones de la máxima cita de selecciones, un logro reservado para muy pocos futbolistas. Ha marcado siendo adolescente, en sus veintes, en sus treintas y ahora cerca de los 39 años. Esa continuidad explica por qué su récord no es solo producto de una racha goleadora, sino de dos décadas de permanencia en la élite.
Argentina, vigente campeona, suma seis puntos en el Grupo J tras vencer primero a Argelia y después a Austria. El equipo de Lionel Scaloni mantiene paso perfecto, portería en cero y una sensación de fortaleza que vuelve a colocar a la albiceleste entre las selecciones más sólidas del torneo 2026 de futbol.
Un legado que sigue creciendo
El triunfo ante Austria dejó a Argentina instalada en la siguiente ronda, pero también dejó una imagen que puede quedar como una de las postales del torneo: Messi celebrando un nuevo récord, rodeado de compañeros que siguen encontrando en él a su líder deportivo y emocional.
La pregunta ya no es si Messi pertenece a la historia grande del futbol. Esa respuesta quedó resuelta hace mucho. La pregunta ahora es hasta dónde puede ampliar su legado en este torneo, con una Argentina que avanza firme y con un capitán que sigue apareciendo cuando el partido lo exige.
Información actualizada hasta el 22 de junio de 2026, después del partido Argentina 2-0 Austria en el torneo 2026 de futbol.



















