Buscan impedir que las armas lleguen al crimen organizado
Las autoridades federales activaron en San Diego una campaña de alto impacto para combatir la compra ilegal de armas de fuego y evitar que estos artefactos terminen en manos de grupos criminales.
La iniciativa, denominada “No mientas por otro”, está dirigida a los llamados compradores prestanombres, personas que adquieren armas en nombre de alguien que no puede hacerlo legalmente.
De acuerdo con las autoridades, actuar como comprador prestanombres constituye un delito federal que puede ser castigado con hasta 15 años de prisión y multas de hasta $250 mil dólares.
El proceso legal para adquirir un arma en Estados Unidos exige completar el formulario ATF 4473 y aprobar una verificación nacional de antecedentes. Cuando una persona intenta evadir ese procedimiento utilizando a un tercero, tanto el comprador como quien recibe el arma pueden enfrentar consecuencias legales.
Reducir el tráfico de armas en la frontera
La campaña advierte que estas compras ilegales alimentan las redes de tráfico de armas, facilitando que lleguen a pandillas y organizaciones criminales, especialmente en la región fronteriza.
Las autoridades señalaron que la cercanía de San Diego con la frontera internacional aumenta el riesgo de que las armas sean trasladadas hacia estructuras delictivas en ambos lados de la frontera.
Como parte de la estrategia de prevención, la campaña estará visible mediante vallas publicitarias, plataformas digitales, dispositivos móviles y anuncios geolocalizados en distintos puntos de San Diego.
La iniciativa permanecerá activa hasta el mes de julio, con el objetivo de crear conciencia sobre las consecuencias legales y sociales de participar en este tipo de compras ilegales.



















