Más mujeres y familias en situación de calle tuvieron acceso a nuevas opciones de alojamiento en el centro de San Diego, luego de la ampliación del Rachel’s Promise Center for Women and Children, que agregó 160 camas a su capacidad.
Las nuevas instalaciones fueron habilitadas dentro de un antiguo espacio de oficinas y permitieron ampliar la atención destinada principalmente a mujeres solas y madres acompañadas de sus hijos.
Con la expansión, el refugio alcanzó una capacidad total de 210 camas, de las cuales aproximadamente 110 quedaron destinadas a mujeres sin acompañantes y otras 100 a mujeres con niños.
Las primeras residentes comenzaron a ser programadas para ingresar durante la semana siguiente, mientras que las madres con hijos fueron contempladas para comenzar su traslado durante el próximo mes.
El nuevo espacio incluyó áreas de alojamiento semi-congregadas y no congregadas, con la intención de ofrecer mayor privacidad y condiciones más adecuadas para las familias que permanecieran temporalmente en el refugio.
El programa fue financiado por la Ciudad de San Diego y quedó bajo operación de Catholic Charities, Diocese of San Diego, mediante un contrato con la San Diego Housing Commission.
La ampliación respondió a la necesidad de contar con más espacios especializados para mujeres y familias que enfrentaron la pérdida de vivienda, particularmente en una región donde el elevado costo de las rentas mantuvo bajo presión a numerosos hogares.
Los propietarios del inmueble, Dene Oliver y Jim McMillan, colaboraron en la adaptación de las instalaciones y donaron muebles y equipo que fueron incorporados al nuevo espacio.
Además de proporcionar alojamiento temporal, este tipo de programas buscó conectar a las residentes con servicios que pudieran ayudarlas a recuperar estabilidad y avanzar hacia una vivienda permanente.
La incorporación de 160 nuevas camas amplió la capacidad de respuesta para mujeres y madres con hijos sin hogar en el centro de San Diego, mientras continuó la búsqueda de soluciones de vivienda a largo plazo para las familias más vulnerables.


















