Cientos de miles de conductores de Uber y Lyft en California están más cerca de contar con representación sindical, después de que una nueva organización alcanzara el respaldo necesario para iniciar el proceso de certificación estatal.
La California Gig Workers Union alcanzó el 7 de agosto el respaldo de al menos 30 por ciento de los conductores activos, porcentaje requerido para solicitar su reconocimiento formal ante las autoridades laborales del estado.
Una vez presentada la autorización, los reguladores estatales quedaron con un plazo de 30 días para revisar y certificar al sindicato. Si el proceso se completaba, la organización se convertiría en representante exclusivo de los conductores de Uber y Lyft en California para negociar condiciones laborales.
El avance fue posible después de la aprobación de AB 1340, legislación que abrió una vía para que los conductores de plataformas pudieran organizarse y negociar colectivamente sin dejar de ser clasificados como trabajadores independientes.
Esta clasificación permitió mantener flexibilidad sobre horarios y jornadas, pero también dejó a los conductores fuera de algunas protecciones laborales tradicionales, como el pago de horas extras y determinados beneficios asociados con empleos asalariados.
Entre quienes respaldaron la sindicalización, las principales preocupaciones estuvieron relacionadas con la reducción de ingresos, el aumento en los costos de operación de los vehículos y las largas jornadas necesarias para generar suficientes ganancias.
Sin embargo, no todos los conductores de San Diego apoyaron la creación del sindicato. Integrantes de San Diego Drivers United expresaron preocupación por la posibilidad de que las cuotas sindicales representaran un gasto adicional para trabajadores que ya enfrentaban elevados costos de gasolina, mantenimiento y operación.
La organización local, que representa aproximadamente a 500 conductores, también manifestó interés en buscar soluciones mediante gobiernos locales y reconoció que entre sus propios integrantes existían opiniones divididas sobre la sindicalización.
La California Gig Workers Union señaló que no cobraría cuotas sindicales hasta que existiera un contrato colectivo aprobado, mientras que Uber y Lyft indicaron que participarían en el nuevo proceso de negociación y representación establecido por la legislación estatal.
La eventual certificación abriría una nueva etapa para los trabajadores de plataformas en California, quienes podrían negociar colectivamente temas relacionados con compensación, condiciones laborales y beneficios, mientras continuaría el debate entre quienes consideran al sindicato una herramienta de protección y quienes temen que represente nuevos costos para los conductores.



















