SAN DIEGO, CA.- El campo de tiro del Condado de San Diego en Otay Mesa podría quedar fuera del alcance de las agencias federales de inmigración.
Las supervisoras Terra Lawson-Remer y Paloma Aguirre presentarán ante la Junta de Supervisores una propuesta para prohibir que ICE y otras agencias federales de control migratorio utilicen instalaciones propiedad del Condado para entrenamiento con armas de fuego.
La iniciativa llega en un momento de mayor presencia de agentes federales de inmigración en la región y plantea un debate sobre el uso de recursos e instalaciones locales para actividades relacionadas con la aplicación de las leyes federales de inmigración.
Las supervisoras argumentan que permitir el entrenamiento de ICE en instalaciones del Condado es incompatible con políticas locales como la Ordenanza CLEAR, los programas de “Conozca sus Derechos” y otras medidas enfocadas en la protección de las libertades civiles.
También señalan que San Diego es una región binacional, donde numerosas familias, trabajadores y comunidades mantienen vínculos cotidianos entre Estados Unidos y México.



















