El Congreso de Sinaloa designó el martes 25 de agosto a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina del estado, en sustitución de Rubén Rocha Moya, quien volvió a separarse del cargo después de una breve reincorporación y en medio de investigaciones relacionadas con señalamientos formulados en Estados Unidos.
Domínguez Nava fue elegida por mayoría durante una sesión extraordinaria de la LXV Legislatura y rindió protesta ante el pleno. La exsecretaria de Educación Pública y Cultura de Sinaloa recibió el encargo de concluir el periodo constitucional que terminaba el 31 de octubre de 2027.
La nueva mandataria interina había ocupado anteriormente cargos dentro del Congreso estatal y se desempeñó como diputada federal antes de solicitar licencia para asumir el Ejecutivo de Sinaloa. Durante su paso por la administración de Rocha Moya encabezó la política educativa estatal y posteriormente regresó a la actividad legislativa.
Su nombramiento ocurrió después de que Rocha Moya solicitó una nueva licencia para separarse del cargo de manera indefinida. El mandatario había retomado la gubernatura el 21 de agosto, después de permanecer fuera durante más de tres meses, pero volvió a solicitar licencia apenas un día después de su reincorporación, decisión que posteriormente fue aprobada por el Congreso local.
La situación política de Rocha Moya se había complicado después de que autoridades estadounidenses lo señalaron dentro de una investigación relacionada con presuntos vínculos con integrantes del Cártel de Sinaloa. El gobernador rechazó las acusaciones y aseguró que se trató de señalamientos sin sustento, mientras autoridades mexicanas mantuvieron abiertas investigaciones para determinar si existieron elementos que permitieran proceder en su contra.
Durante su primer mensaje como gobernadora interina, Domínguez Nava reconoció el complejo escenario de seguridad que enfrentó Sinaloa y planteó como prioridades la recuperación de la confianza ciudadana, el fortalecimiento de las instituciones y la búsqueda de condiciones de paz y justicia.
Con la designación, el Congreso buscó dar continuidad institucional al gobierno estatal después de varios meses marcados por cambios temporales en el Ejecutivo y por la controversia alrededor de Rocha Moya. La administración de Domínguez Nava enfrentó el reto de mantener la gobernabilidad y atender la crisis de seguridad mientras avanzaron las investigaciones relacionadas con el exmandatario.



















