El Condado de San Diego busca investigar a fabricantes, distribuidores y vendedores que presuntamente comercializan motocicletas eléctricas de alta potencia como si fueran bicicletas eléctricas, una práctica que autoridades consideran podría constituir publicidad falsa o engañosa y poner en riesgo especialmente a menores de edad.
La presidenta de la Junta de Supervisores, Terra Lawson-Remer, propone que la Oficina del Asesor Jurídico del Condado analice posibles acciones contra empresas que venden vehículos capaces de alcanzar velocidades de 40, 50 e incluso 60 millas por hora bajo la etiqueta de “e-bike”.
La preocupación se concentra en que algunos padres adquieren estos vehículos para sus hijos creyendo que se trata de bicicletas eléctricas convencionales, cuando por su velocidad y potencia podrían corresponder a otra categoría de vehículo motorizado.
Las cifras de atención médica reflejan un aumento considerable en este tipo de incidentes. En Rady Children’s Hospital, los casos de trauma pediátrico relacionados con estos vehículos pasaron de tres en 2021 a 262 en 2025.
Entre las lesiones registradas se encuentran fracturas de cráneo, hemorragias cerebrales y lesiones de columna, además de accidentes que han provocado la muerte de menores.
En California, las bicicletas eléctricas legales están clasificadas en tres categorías y cuentan con límites de asistencia que van de 20 a 28 millas por hora, dependiendo de la clase.
La propuesta del condado buscará determinar si algunos productos exceden esas características y, pese a ello, continúan siendo promocionados y vendidos como bicicletas eléctricas.
Si la investigación detecta prácticas engañosas, el Condado de San Diego podría buscar acciones legales contra las empresas responsables, mientras crece la presión para establecer controles más claros sobre la venta y uso de vehículos eléctricos de alta velocidad entre menores.



















