Tijuana.- El martes pasado, el gobierno de Joe Biden anunció que enviaría temporalmente 1500 soldados a la frontera entre Estados Unidos y México. Algunos activistas ven esto como una militarización de la frontera, especialmente en vista de la próxima finalización del Título 42, que permite a las autoridades estadounidenses expulsar rápidamente a los migrantes no mexicanos a México sin permitirles solicitar asilo.
Anel Ortíz, responsable del área de Incidencia de la UIA-Tijuana, señaló que la militarización de la frontera es un tema de seguridad nacional y que es importante conocer cuál será la función de los soldados en la zona. Para ella, es necesario que se garantice que los militares estarán en oficinas administrativas y no en actividades relacionadas con la migración.
Mientras tanto, las autoridades de Tijuana han reportado un aumento en el flujo de inmigrantes en la línea divisoria, lo que ha generado grupos de migrantes y brotes de violencia en la frontera. Fernando Sánchez, Secretario de Seguridad de Tijuana, ha advertido que la seguridad de su municipio es una prioridad y que estarán enfocados en los distritos que están conurbados con el vecino país del norte.
Los migrantes, por su parte, se sienten atrapados entre los dos muros de Estados Unidos o en los albergues esperando asilo antes de que culmine el título 42. Angie Manzanares, una migrante colombiana, aseguró que la presencia de militares en la frontera dificulta aún más el proceso de cruzar a Estados Unidos, ya que temen ser tratados mal por los soldados.
Ante este escenario, el Secretario de Seguridad de Tijuana ha anunciado que habrá mesas de coordinación entre ambos países relacionadas con el tema migratorio. Será importante que estas reuniones permitan garantizar la protección y los derechos de los migrantes, así como una solución justa y efectiva a la problemática de la migración en la frontera entre México y Estados Unidos.













