Un juez de Florida ha ordenado a los abogados de Donald Trump que no divulguen pruebas relacionadas con los documentos clasificados antes del juicio. La orden también establece restricciones al acceso de Trump a estos materiales.
El juez especifica que los documentos no pueden ser revelados al público ni a los medios de comunicación sin el consentimiento de Estados Unidos o la aprobación del tribunal. Además, Trump no puede conservar copias de los documentos y solo puede revisarlos bajo la supervisión de su abogado o un miembro del personal del abogado.
Esta orden se basa en una moción presentada por los fiscales para establecer condiciones sobre cómo se almacenan y utilizan los documentos por parte de la defensa.
El exfiscal general de Estados Unidos, Bill Barr, criticó a Trump por retener documentos clasificados al dejar la Casa Blanca. Barr considera que la acusación en su contra es sólida y se distanció de la mayoría de los republicanos al afirmar que la imputación a Trump no es una persecución política. Según Barr, la evidencia en su contra proviene en su mayoría de sus propios abogados, y cree que el expresidente mintió al Departamento de Justicia durante la investigación.














