Tijuana.- Paul Gutiérrez Hernández, un estudiante de psicología de Tijuana, México, cruzó a Estados Unidos el pasado viernes 30 de junio para donar plasma. Sin embargo, después de las 3 de la tarde, no se supo nada de él. Ahora se encuentra en estado crítico en un hospital en San Diego, California, después de haber sufrido un accidente. Su familia está solicitando apoyo en esta difícil situación.
Según Raquel Hernández Jauregui, tía de Paul, no se sabe exactamente qué sucedió, pero se cree que fue atropellado por un trolley. Hay un video en el que se ve al trolley avanzando y a Paul tirado en medio de él. Los paramédicos que lo recogieron mencionan que él iba en una patineta, pero su familia asegura que él no usaba una patineta, por lo que esto no puede ser cierto.
Raquel es hermana de Dory, la madre de Paul, quien actualmente se encuentra con él en el hospital en San Diego. La incertidumbre para la familia comenzó el viernes por la tarde, cuando perdieron contacto con el joven. Solo sabían que cruzaría a Estados Unidos para donar plasma y así poder costear sus estudios de psicología.
A partir de las 3 de la tarde del viernes, Dory no recibió noticias de Paul, lo que la empezó a preocupar. Comenzó a buscarlo y a gritar por las calles hasta que unos policías le prestaron atención y lo localizaron en el hospital. Dory acudió al hospital, pero cuando llegó, su sobrino ya estaba en coma. Hasta la fecha, los médicos le han dado malas noticias sobre su estado de salud.
Además, la familia Hernández enfrenta dificultades debido a que no todos tienen visa para cruzar a Estados Unidos y apoyar al joven, quien se encuentra grave después del accidente.
Paul es un estudiante dedicado de psicología en la universidad. Está estudiando para superarse y es muy obediente con su madre. Su padre se encuentra lejos. La situación ha afectado profundamente a su madre, quien ayer, cuando le informaron que su cerebro estaba inflamado, salió del hospital debido al inmenso dolor que experimentaba. Gritaba de impotencia al ver cómo su hijo se le escapa de las manos.
La familia solicita apoyo de la comunidad para poder costear los gastos médicos generados en el hospital de San Diego, California.














