Baja California — En lo que va del año 2023, se han registrado más de 200 casos de asesinatos de mujeres a manos de sus parejas en el estado de Baja California. Solo 13 de estos casos han sido oficialmente catalogados como feminicidios.
Adriana Milanés de la Fundación Manos Entrelazadas señaló que estas mujeres a menudo se ven obligadas a huir del país para escapar de la violencia que enfrentan en manos de sus parejas.
La migración a Estados Unidos se convierte en una opción para muchas de estas mujeres, ya que buscar un nuevo comienzo en un país diferente les brinda la posibilidad de una mejor vida y libre de violencia. Esta opción es particularmente atractiva para mujeres latinas y migrantes, ya que les permite alejarse de sus agresores y de situaciones de violencia física, económica y patrimonial.
Un aspecto preocupante de esta problemática es que algunas mujeres también sufren violencia a través de sus hijos. Además, se ha identificado la falta de comprensión por parte de algunos funcionarios sobre los estudios de género, lo que lleva a que no se presenten denuncias adecuadas en estos casos. Estefanía Plascencia, una víctima de violencia, señaló que existen problemas en las fiscalías donde las madres se acercan para denunciar violencia vicaria, pero sus denuncias no son atendidas correctamente.
La violencia a menudo escala a niveles mortales, y en algunos casos, las parejas se convierten en asesinos. Sin embargo, según la Red de Mujeres Unidas por Baja California, estos casos no son investigados como feminicidios. Miriam Ayón de esta red enfatiza que todas las muertes de mujeres deberían ser investigadas bajo la perspectiva de feminicidio. La falta de aplicación de protocolos de género en la investigación de estos casos puede llevar a una subestimación de la gravedad del problema y a una cifra oculta de casos sin resolver.
A pesar de esta problemática, existen centros de apoyo para mujeres que sufren violencia, como el Centro de Justicia para las Mujeres (CEJUM). Daniela Robles, del CEJUM, indicó que si bien la violencia siempre ha existido, ahora es más visible, en parte debido a la presencia de las redes sociales. Estos centros están recibiendo cada vez más mujeres que buscan ayuda para escapar de situaciones de violencia y reconstruir sus vidas.













