San Diego | La ciudad de Imperial Beach anunció la creación de una fuerza de tarea para abordar la crisis de aguas residuales que afecta a las costas y la salud de los residentes.
Este grupo, que incluye investigadores de la Universidad Estatal de San Diego y del Instituto Scripps de Oceanografía, así como médicos de South Bay, investigará cómo las aguas residuales afectan la salud de los residentes y buscará presionar a los funcionarios para que se tomen medidas.
Los expertos han encontrado que los contaminantes del aire contienen las mismas bacterias y gases nocivos que se encuentran en las aguas residuales. Además, cuando ocurre una inundación, las aguas residuales pueden ser transportadas a los hogares, causando enfermedades.
El Dr. Matthew Dickson, de South Bay Urgent Care, reporta un aumento del 140% en personas que necesitan tratamientos respiratorios comparado con el año pasado.
La playa de Imperial Beach ha estado cerrada por más de dos años debido a derrames de aguas residuales provenientes de Tijuana.
La alcaldesa Paloma Aguirre está abogando para que se declare un estado de emergencia y ha señalado que Baja California, México, está trabajando en la reparación de la planta de tratamiento de Punta Banderas, lo que podría permitir la reapertura de las playas el próximo verano.
La fuerza de tarea trabajará durante un año, enviará encuestas a los residentes y emitirá un informe final sobre sus hallazgos.














