Este martes, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que Israel y Líbano han acordado un alto al fuego en la frontera, poniendo fin a meses de tensiones y enfrentamientos que han cobrado miles de vidas y desplazado a más de un millón de personas. El acuerdo, que busca ser un cese definitivo de hostilidades, entrará en vigor el miércoles a las 4 a.m. hora local, según informó el mandatario.
Biden destacó la grave situación en Gaza y señaló que la única opción para Hamás es liberar a los rehenes. Consideró que el acuerdo entre Israel y Hezbollah, respaldado por Irán, demuestra que “la paz es posible”. Netanyahu, tras el anuncio, confirmó la aprobación del acuerdo por su gabinete, pero advirtió que Israel mantendrá el derecho de actuar si su seguridad es amenazada.
El conflicto comenzó después del atentado de Hamás el 7 de octubre de 2023, cuando Hezbollah inició sus ataques. Israel considera a Hezbollah un aliado de Irán, mientras que el grupo libanés se presenta como defensor de la resistencia palestina. Las hostilidades han resultado en la muerte de 90 soldados y 50 civiles israelíes, mientras que más de 3,820 libaneses han fallecido debido a los bombardeos israelíes.
El conflicto con Líbano es estratégico para Israel, debido al poder militar de Hezbollah, que cuenta con un arsenal de misiles capaz de superar las defensas israelíes. A pesar del acuerdo, Israel continuará sus operaciones hasta garantizar la seguridad y el regreso de los 60,000 desplazados en el norte del país.














