El Senado de EE.UU. confirmó a Tulsi Gabbard como directora de Inteligencia Nacional bajo la administración de Trump, con 52 votos a favor y 48 en contra. Su nombramiento generó controversia por su pasado político, sus posturas sobre Rusia y su reunión con Bachar al Asad en 2017.
El proceso de confirmación estuvo marcado por la influencia de aliados de Trump, incluido el magnate Elon Musk, quien respaldó a Gabbard y a Pete Hegseth, el nuevo secretario de Defensa, cuyo nombramiento también causó polémica. Gabbard, quien fue teniente coronel de la Guardia Nacional y candidata en las primarias demócratas de 2020, dejó el Partido Demócrata en 2022 y, en 2024, se unió a las filas republicanas respaldando la reelección de Trump.
La Oficina del Director de Inteligencia Nacional fue creada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 para mejorar la coordinación entre las agencias de seguridad del país. Ahora, bajo el liderazgo de Gabbard, la institución enfrentará desafíos clave en medio de un panorama global complejo y las tensiones geopolíticas en curso.













