Donald Trump anunció un arancel del 25% a autos importados, con el objetivo de impulsar la producción nacional y recuperar empleos en la industria automotriz. La medida busca frenar la salida de fábricas a países como México y Canadá y, según el mandatario, corregir un desequilibrio histórico en las políticas comerciales de EE.UU.
Además del arancel automotriz, Trump destacó avances en otras áreas industriales, como la inversión en fábricas de semiconductores, incluyendo una nueva planta en Arizona que, según dijo, posicionará a Estados Unidos con el 40% del mercado global de chips. También mencionó la flexibilización de regulaciones energéticas para impulsar la construcción de más instalaciones industriales en el país.













