Miles de fieles y líderes mundiales acompañaron su último recorrido hasta su tumba
El papa Francisco fue sepultado este sábado en la basílica de Santa María la Mayor en Roma, culminando una jornada histórica en la que miles de fieles y decenas de líderes mundiales se congregaron para darle el último adiós.
La ceremonia inició temprano en la plaza de San Pedro, donde unas 200,000 personas asistieron a la misa fúnebre, presidida por el decano del Colegio Cardenalicio, bajo estrictas medidas de seguridad en toda la ciudad.
Tras el funeral, el cortejo fúnebre recorrió las calles de Roma, pasando por monumentos emblemáticos como el Coliseo, hasta llegar a su destino final, donde Francisco fue enterrado en una tumba sencilla, de mármol blanco y marcada solo con la inscripción “Franciscus”.
Con su entierro, el primer papa latinoamericano concluye un pontificado de doce años que transformó la Iglesia con un estilo reformista y cercano a los más necesitados; ahora, descansa definitivamente en tierra romana.















